muestra de los trabajos de Fermín Santos
CARTEL INMOBILIARIA
Tecnica: estampa digital
700 euros (enmarcado)
LOS CUBOS
Tecnica: xilografía plancha perdida; 4 tintas
700 euros unidad (enmarcado)
Precedentes
El grabado se encuentra entre las manifestaciones más antiguas de la humanidad ya en el paleolítico se grabaron huesos con sílex para decorarlos. En el Neolítico, la cerámica se decoró con valvas de moluscos impresas y huellas de dedos. Pero fueron los Sumerios y los Mesopotámicos los que desarrollaron los primeros cilindros-sellos, piedras cilíndricas de pequeñas dimensiones sobre las que se graba, en negativo, una imagen para ser reproducidas sobre arcilla, haciendo presión y realizando un movimiento circular, lo que permitía repetir la imagen en positivo infinidad de veces.
A la vez, en otros lugares Creta o Egipto se desarrollan sellos planos para repetir una imagen por impacto sobre superficies blandas barro, cera, etc…
Podríamos decir que los elementos por los que definimos el grabado en la actualidad ya estaban definidos, a falta de la tinta y del soporte papel.
En China, hacia el S. XI d.C., ya conocían la tinta y el papel y ante la necesidad de divulgar los textos budistas y posteriormente el de los clásicos chinos, se desarrollo una nueva forma de impresión, la xilografía o grabado en planchas de madera, esta técnica se divulgó con gran rapidez por todo el Lejano Oriente y en especial en Japón a partir del S,.XVI, donde se imprimieron una serie de estampas populares, a bajo precio, inspiradas en la pintura popular, lo que condujo a la aparición de una estética profundamente japonesa, y durante los Siglos XVIII y XIV la xilografía, alcanzó su época de mayor época creativa, y tanta calidad y belleza tenían este tipo de estampas que convirtieron al grabado en un arte con expresión propia lo que le permitió desarrollarse de manera independiente de la pintura.
Estas técnicas tal vez, llegaron a Occidente a través de los árabes, pero el desarrollo del grabado en Europa esta vinculado a la aparición de la imprenta hacia el año 1450, las primeras impresiones de Gutenberg fueron con “tipo fijos”, pero la verdadera revolución se produjo con la utilización de los “tipos móviles” y la aplicación de la prensa romana de vino en la impresión, esto permitió la reproducción libros impresos de forma masiva. El trabajo que antes exigía meses a escribientes e iluminadores, se realizaba en pocos días y los tipos se podían volver a utilizar para otros trabajos.
La xilografía durante este periodo carecía de entidad independiente como forma artística y siempre se utilizaba para ilustrar un texto, fue Alberto Durero (1471-1528) el que revolucionó el concepto de grabado. Hijo de orfebres, pudo trabajar en Nuremberg tallando dibujos en madera para una imprenta y sus conocimientos de orfebrería le permitieron alcanzar un dominio total en la talla en buril de la madera y el cobre, además supo aplicar todos los grandes logros del Renacimiento, logrando una gran perfección en el dibujo.
En esta época el artista deja la ejecución de la plancha en manos de los artesanos, para dedicarse por completo a la creación.
Hans Holbein el Joven (1497-1543) participó en la ilustración del libro Elogio de la Locura de Erasmo de Rótterdam y su obra más destacada fue la Biblia de Lutero. En el mismo ambiente entre el Renacimiento y la reforma se encuentra Lucas Cranach (1472-1553) contribuyó a la difusión de la ideología de Martín Lutero y dotó al grabado de un gran contenido ideológico y propagandístico.
Hasta el siglo XVII el grabado en madera fue mucho más popular que el grabado en metal, pero a partir de este siglo con el perfeccionamiento de las técnicas calcográficas, aguafuerte y la punta seca, sobre todo en Holanda, los grabadores preferían trabajar con el metal ya que era más fácil de trabajar y les aportaba más posibilidades expresivas sobre todo en la reproducción de cuadros.
Uno de los más destacados grabadores de S. XVII, en los Países Bajos fue Rembradt es considerado el gran impulsor del aguafuerte, y otorgo al grabado de un lenguaje propio que lo diferenciaba de la pintura y lo desligaba completamente del libro, esto motivo el interés de la burguesía y dio inicio al coleccionismo de obra gráfico en los Países Bajos y en toda Europa.
La Italia del S. XVIII fue el escenario de una gran parte de la cultura europea. En Venecia se desarrollo una gran actividad económica y cultural en donde se potenciaban los productos de lujo, y entre estos estaba el grabado, potenciado por la gran actividad editorial basada en la edición de libros ilustrados de vistas (vedute) de la ciudad, tanto reales como imaginadas. Grabadores como Giuseppe Wagner, Vanvitelli, Lucas Carlevarijs y en especial Canaleto realizaron innumerables estampas en las que supieron conjugar el uso del aguafuerte con los retoques a buril. Roma por su parte se convirtió en el centro de moda de la nobleza europea por lo que las editoriales y los artistas realizaron numerosas guías ilustradas de la ciudad, uno de los grabadores más importantes fue Giovanni Battista Piranesi arquitecto formado en Venecia, llego a dedicarse en exclusiva al grabado y uno de sus temas favoritos fueron las ruinas de Roma de las cuales quedó fascinado.
Durante este siglo el grabado seguirá evolucionando hacia la búsqueda del color y las técnicas del aguatinta, el punteado y el grabado al crayon, la manera negra, etc…; en Inglaterra destacaríamos a William Hogarth (su obra se caracteriza por las series de grabados que narran una historia, pensados para ser adquiridos en conjunto) y William Blake (autor literario que se dedicó a editar y distribuir sus propios libros con grabados al aguafuerte, muchas veces retocados personalmente con acuarelas y tintas).
En España hasta el siglo XVIII no hubo una tradición hacia esta técnica artística, tan sólo habria que resaltar a Pedro Perret y José Ribera “il Spagnoleto” discípulo de Caravaggio que trabajó entre Italia y España; tuvo que esperarse al S. XVIII para que se produjera la aparición de una auténtica industria del libro y del grabado en la península, así como escuelas y centros para el aprendizaje de esta técnica, gracias a la influencia francesa de los Borbones y por la política de los ilustrados (Carlos III).
La creación de una escuela española está asociada a Palomino, grabador de cámara de Fernando VI. La academia instituyo seis pensiones para el aprendizaje del grabado en París, una de ellas la ganó Manuel Salvador Carmona quien a su regreso a Madrid fue profesor de la Real Academia de Bellas Artes donde modernizó los estudios, las técnicas y la estética a la moda francesa.
Por otra parte Goya descubre que el grabado era el medio perfecto para mostrar su romanticismo precoz, y mediante la fuerza expresiva que le proporcionaba la técnica del aguafuerte y el aguatinta realizó casi toda su obra. Los Caprichos (donde había una crítica social y de costumbres muy ácidas), Los Desastres de la Guerra (grabada durante la ocupación Napoleónica), Los Disparates y La Tauromaquia. Durante el destierro de Burdeos, pudo experimentar con la litografía, técnica recientemente inventada por el bávaro Aloys Senefelder.
En el S. XIX el grabado tradicional queda fuera de los procesos de producción en masa y se reduce al mundo artístico y de la creación.
La litografía, permitió tiradas mucho más grandes, y modificó la estética, el público y las características del grabado, siendo mucho más accesible, incluso, un producto de consumo. Esto hace que durante todo el S. XIX se popularizase el coleccionismo de estampas que aún el S. XVIII había sido elitista y aristocrático.
Las ilustraciones de libros, las reproducciones litográficas de los cuadros y las imágenes de viajes como, el de la expedición de Napoleón a Egipto en línea con las vedute del siglo anterior, creará una estética que se repetirá a lo largo del romanticismo.
El escocés David Roberts emprendió viajes por España y oriente para tomar apuntes y pintar acuarelas las cuales recrearía en una serie de grabados litográficos que tuvieron una gran aceptación popular.
Gustavo Doré quiso emular a los grandes grabadores ilustrando las grandes obras de la literatura como La Biblia, La Divina Comedia, El Paraíso Perdido, etc.
Artista como Williams Turner, James Whistler, Daumier, Mariano Fortuny retoman antiguas técnicas (aguafuerte, la manera negra, la aguatinta, etc…) el grabado xilográfico inglés a contrafibra con gran influencia por el arte japonés consiguió un verdadero renacimiento y sus mejores representantes fueron Aubrey Beardsley y Arthur Rakhamla xilografía.
A finales de siglo Manet, Degas, Gauguin y , en especial, Toulouse-Lautrec produjeron obra estampada, destacando este último por el dominio de la litografía en color en la producción de carteles en donde la línea y las masas uniformes eran los grandes protagonistas de la composición.
En España aparece la litografia en Barcelona, en 1805 y durante todo este siglo florecieron talleres y ediciones de volúmenes de sobre todo de paisajes de España.
Paralelamente a finales del S.XIX, aparece una renacimiento de la xilografía, que se vincula a la revista de gran difusión y al grabado satírico, pero siempre considerado de menor categoría, comparado con la litografía y el grabado calcográfico, todo esto entró en crisis con la aparición de la fotografía.
El grabado en el S. XX, ya no tiene como función principal el mostrar imágenes, al quedar en manos de la fotografía, por lo que el artista tiene más libertad a la hora de elegir los temas y trasmitir sus sensaciones a través el grabado. Artistas como el noruego Edvard Munch vinculado al expresionismo alemán, recurrieron a la xilografía como técnica que les permitía expresar con trazos limpios y vigorosos sus angustias y sensaciones. Es de destacar también el italiano Giorgio Morandi, quien creó un gran número de aguafuertes, en donde el claro oscuro obtenido mediante el cruce de líneas nos trasmite un mundo poético muy personal.
Pero sin duda, Pablo Picasso fue el artista que más recurrió al grabado. Además, fue un gran inconformista que supo innovar, experimentar y modificar en todas las técnicas tradicionales, destacó en el uso del aguatinta al azúcar y sobre todo en la técnica del linóleo a plancha perdida (conocido como método Picasso). Entre su obra gráfica más importante destacaríamos La Minotauromáquia, La Suite Vollard, La Tauromaquia, sus grabados de temática erótica, etc…
Joan Miró recurrió a la calcografía y a la litografía para expresar sus necesidades pictóricas caracterizadas por grandes masas de color y por líneas muy simples.
Salvador Dalí, Antoni Tàpies y Eduardo Chillida son unos reconocidos grabadores y que supieron aplicar las técnicas de grabado a cada uno de sus estilos.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la serigrafía ha tenido una amplia aplicación en el terreno artístico, en especial en el arte Pop americano, ya que les permitía realizar abundantes series en consonancia con sus gustos por el producto industrial y popular. Uno de sus principales representantes fue Andy Warhol.
En la actualidad, el artista dispone de nuevas tecnologías que le permiten crear, manipular y retocar imágenes con una gran facilidad, la fotocopiadora, el ordenador, la impresora, el ploter, el escáner, la cámara digital, etc…, son recursos que muchas veces unidos con las técnicas tradicionales, permiten al artista una constante investigación en el arte del grabado y la reproducción de imágenes.
· Xilografía a fibra o al hilo y Xilografía a contrafibra o la testa.
Lo que diferencia claramente a estas dos técnicas, además de sus resultados y las herramientas que se usan, es la dirección en que están dispuestas las fibras de la madera en el momento de proceder a su talla.
Para seleccionar la madera hay que tener en cuenta su dureza, el secado y la presencia de nudos y veteados en la superficie, aunque mucho grabadores las prefieren con impurezas que expresen de forma rotunda su condición de xilográfica. Las maderas más aconsejables son el boj, el peral, el cerezo, el nogal, etc… y en la actualidad se utilizan también contrachapados y aglomerados DM.
La xilografía a fibra, la madera se corta en el mismo sentido del eje del árbol, es
decir en el mismo sentido de la fibra.
La madera una vez seca se debe cepillar para conseguir un grosor uniforme alrededor de unos 24 mm. Para después lijarla y prepararla por ambas caras con una capa de aceite de linaza, esta operación hay que realizarla con bastante tiempo antes de iniciar la talla. El dibujo se podrá traspasar a la madera con un papel de calca y siempre se hará de forma invertida. Las herramientas para tallar la madera se asemejan a las utilizadas en la escultura en madera (Cuchillas, gubias, escoplos, puntas de acero, limas, etc…)
La xilografía a contrafibra, las planchas de madera se cortan transversalmente al tronco del árbol con lo que se elimina la veta de la madera, el grabador sustituye las gubias por los buriles con lo que se obtiene una mayor riqueza en la gradación tonal e imágenes más delicadas. La mejor madera para esta técnica es el boj, la cual dispone de poco porosidad, gran densidad y duraza, lo que permite realizar trabajos de extremada precisión, otras maderas como el cerezo, el peral, etc… aunque carecen de la dureza deseable permiten realizar trabajos que no precisen de tanta definición.